domingo, 18 de marzo de 2012

Futuro I


Vivo dentro de una máquina, mirando el exterior por un objetivo autoajustable.  Me desplazo al tiempo que los engranajes van atravesando jirones de piel hasta que llegan a la carne más indefensa, al alma más desahuciada. Mis llantos suenan metálicos y oxidan mi caja de  protección carcelaria, pero nunca consiguen deshacer el hierro del que está hecha. No puedo ni quiero salir de aquí dentro, al fin y al cabo todo el mundo vive dentro de una.

 Nadie quiere ser diferente
aunque lo pregone.
Nadie quiere prescindir de una cárcel
que no reconoce .
Frío metal, manos frías
Cálido engranaje, alma vacía.

A veces pienso que un día, ya no quedará nada de lo que fui, perdidas partes livianas entre remaches y soldaduras. Con menos de mí de lo que reconozco me pregunto ¿qué será de la máquina entonces? Me temo que siga adelante,  formando un mundo de máquinas que un día llevaron algo parecido a una persona dentro. 

18 comentarios:

  1. El afuera y el adentro; a medida que sucede (y nos sucede) el tiempo, más difícil resulta establecer una frontera entre la carne y el metal... Tal vez viendo lo que habita dentro logremos dividir lo que son venas de circuitos,,,

    Espantoso pensar que los siglos nos encuentren en algún futuro quebrando nuestros cuerpos enre sí, para reconocernos, para nombrarnos,

    Es un futuro posible, si.
    Y evitarlo (intentar) también es posible.

    Enorme abrazo, gracias por esta entrada.

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    1. Hay veces que las partes terminan por no distinguirse, o solo lo hacen desde tan dentro, que la solución nos pertenece unicamente a nosotros. Hay veces que tememos convertirnos en dualidades sin darnos cuenta que lo somos desde antes de advertir que no nos gustaría serlo. Y otras veces, simplemente evitamos todo eso. Ojalá tus palabras sean ciertas.

      Un abrazo de vuelta del norte.

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  2. Uf! me duele ese no querer "salir de aquí dentro, al fin y al cabo todo el mundo vive dentro de una", supone la rendición y el abandono total.

    Esperemos que las máquinas, al quedar solas, creer al hombre.

    Un abrazo enorme!! Me encantó

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    1. Si crean um hombre con bombilla, sería realmente algo muy bueno. Gracias Juanlu, otro abrazo para tí.

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  3. Que desalentador.Las dos primeras frases hasta me duelen físicamente.

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    1. Solemos temer el daño físico en el cuerpo, recibirlo de algo que nosotros construímos, tiene una nueva perspectiva. Gracias.

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  4. Hay muchas cosas que querría decir de tu texto, pero rescato el valor pronosticador que posee, pues no es de extrañar que pronto los metales y la carne se unifiquen para conformar unidades que ni siquiera serán eternas. Cruel e inocente sueño del hombre.

    Es asfixiante, pero bello. Casi como alguna que otra mujer que conocí. Otro texto absolutamente femenino. No deberían permitir que las mujeres nos hablen del futuro, pero, mal que nos pese, son las mejores pitonisas.
    Un beso enorme.
    HD

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    1. Y lo que nos guardamos...
      Será que tenemos esa predestinación al cuidado, que conectamos el radar ante el peligro de ser dañados, o que dañen a los que apreciamos. Yo espero que nada os dañe. Gracias y otro beso para tí, señor Dib.

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  5. Algún día no quedará de nosotros...
    Y me consuela que eso ocurra.
    Sería horroroso permanecer eternamente en este mundo cuando uno ya está hastiado de todo.
    Quizás las máquinas sin nosotros estén mejor.

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    1. También pienso así Toro Salvaje. Todo tiene su era de reinado. El del hombre puede estar llegando a su fin, y eso es algo, que pienso natural. Este mundo no es nuestro, aunque hayamos hecho reformas importantes en él para adaptarlo a nuestro gusto. Gracias por tus comentarios.

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  6. Me produce escalofríos esa visión que pones ante mis ojos o en mi mente, no sé. Esa sensación de inmensa soledad, de tristes máquinas circulando arriba y abajo por un mundo muerto. No sé si era tu intención pero me he sentido dentro de ese paisaje desolado.

    Besitos

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    1. La verdad es que creo estar ya en ese futuro. Quizá el metal es imaginario, quizá ya seamos máquinas, que actuamos como tales, autómatas que para vivir en el mundo que hemos creado, dejamos de lado lo que nos hace humanos y como máquinas nos comportamos. Alejados de sentimientos que tanto adoramos como falsos ídolos y que después no seguimos. Yo también me siento en ese paisaje desolado, escuchando una vocecita que intenta decirme que está mirando desde dentro por un visor mientras me desplazo ahogándola. Un beso para tí.

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  7. Qué fuerte te encuentro este viaje, aún dentro de una máquina. Con el alma seca pero aún caliente, no es eso? No estamos a tiempo de nada. Quizá incluso sería mejor no saberlo.
    No seré yo quien decida. Eso seguro.

    Otro beso

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    1. Hay que aprovechar el renacer de las cenizas antes de que se les pase la calidez de la llama.
      Si, Imilce, el alma está latente, intentando escapar de los engranajes que pretenden acallarla, con bastante resultado favorable, desde luego y por desgracia. Todo tiene su evolución, la nuestra puede ser esa, como puede ser otra. Lo que sí creo claro es que es finita. Futuro II tiene una visión peculiar de esto, espero que cuando lo cuelgue te guste.

      Gracias a todos.

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  8. Uff, me gusta, algo me aterra. No sé qué decir. No deja de ser una metáfora de la frialdad humana, máquina personalizada. No sé, quizás sea demasiado lo que aseguran los versos. Ese "nadie" es muy todo poderoso. Pienso en las personas atrapadas en un cuerpo-máquina que no pueden abandonar salvo saltando por los tornillos y remaches. En fin _O, que sí podemos llegar a crear esas máquinas pensadoras. Va, no escribo más.

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    1. Digamos que ser diferente es algo muy distinto a lo que normalmente podemos pensar que es. Hay un poso de "igualdad" que no podemos superar, de hacerlo no seríamos humanos. Nuestra especie no evoluciona de una manera lineal, pero suele (re)construir el horizonte al que se dirije. Y todos los caminos piden tributo. Me conformaré con ese no escribo más, con lo que me gustan tus análisis. Algún día, hablaremos de Quinn, Jhonson y Lakoff.

      Un abrazo con muchos lunares verdes.

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    2. Perdón, Johnson, que me bailó la h.

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